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Ellie, la mente y el corazón detrás de Espíritu Nativo, nos habla del fuego, del tiempo, del alma y del poder de crear desde la raíz.
Por Alexandra Rumbos
En una mundo que celebra lo inmediato, Ellie decidió ir hacia adentro. Fundo Espíritu Nativo, una marca de joyería profundamente emocional y atemporal. Lo que empezó como una taller en el parte trasera de su casa, hoy es una extensión de su forma de ver el mundo: sin prisa, con intención, y con una belleza que vibra desde adentro.
"Me costó mucho trabajo encontrarme, pero cuando lo hice supe que era esto". "No me imagino haciendo otra cosa. Disfruto de todo: el metal, su olor, los golpes sobre el metal, el caos del taller. Me encanta el mundo de la joyería"
LA EMOCIÓN COMO MATERIA PRIMA
"Las primeras colecciones estaban inspiradas en las joyas que tenía mi mamá. Para mí, una joya sin emoción no es nada. Más allá del valor material, lo que hace que una pieza se quede contigo es lo que representa: un recuerdo, una historia, una energía."
Y esa energía se convierte en pieza. En Espíritu Nativo, todo esta pensado para durar, para significar. "últimamente me buscan mucho para transformar joyas. Divorcios, duelos, reinversiones. Me encanta resignificar lo que ante fue algo y ahora puede ser otra cosa, otra historia... Inicios, ciclos. Creo en la energía de las piezas y del metal y también en su poder para acompañarnos cuando nos estamos volviendo a armar."
LA ALQUIMIA DEL FUEGO
El taller fue, desde el inicio, un lugar de descubrimiento. "Mi taller estaba en la parte trasera de mi casa, tenia horarios de oficina aunque no hubiera ventas, yo trabajaba. Era una manera de sostener mi sueño". Siempre tuve una relación muy especial con el fuego, era algo muy profundo; me di cuanta que el soplete en el taller es purificación, inicio, lo que une... al usarlo es una adrenalina muy viva.
EL VÉRTIGO DEL ÉXITO Y EL VALOR DE SOSTENER
"El año que mejor le fue a la marca, fue también el más difícil emocionalmente. Después de ese boom, me dio miedo lo que venia. No sabia si las nuevas piezas gustarían igual, me sentí muy observada. Y ahi entendí que no podia vivir persiguiendo el éxito ni replicando momentos y que no solo había una version del éxito".
Hoy Ellie mide su éxito desde otro lugar: el tiempo con su familia, los clientes que vuelven colección tras colección , la gente que trabaja con ella desde hace mas de una década. No quiere producir más de lo que puede controlar. No le interesa crecer por crecer. "Sostener es el verdadero reto. Saber hasta donde sí y hasta dónde no. Qué tanto quiero estar involucrada, y qué tanto puedo dar sin perderme."
Y si le pregunta que espera que sienta alguien al recibir una pieza de Espíritu Nativo, la respuesta es clara: "Lo que sea que sienta está bien. Si conecta con algo - una emoción, una memoria, o solo por estética-, entonces el mensaje llegó. Y con eso, basta."
INTENCIÓN, CONCIENCIA Y RAÍZ
Espíritu Nativo se construye desde la emoción y la energía. La marca refleja mi vínculo con la naturaleza: el mar, la tierra, las formas orgánicas. Todo tienen una energía. Incluso el ámbar -que antes no soportaba y ahora amo- me enseño eso: que uno puedo cambiar, reconciliarse y ver con otros ojos."
Antes de enviar una pieza, Ellie se asegura de que esté cargada con la mejor intención. "Se que quien la reciba va a ponerle su historia. Y eso es un honor para mí."